El destrozo tiene una firma inconfundible: terrones de césped dados la vuelta como si alguien hubiera pasado una azada, en manchas irregulares, a menudo junto a los parterres o donde la hierba está más verde. No es un perro ni un topo. Es un jabalí, y casi siempre ha venido por algo concreto.
Qué buscan debajo de la hierba
El jabalí no come césped. Levanta la pradera para llegar a lo que vive debajo: larvas de escarabajo (el gusano blanco), larvas de tipúlidas, lombrices y bulbos. Un césped regado todas las noches en pleno verano, con suelo blando y lleno de vida, es para él un bufé abierto, justo en la época en que el bosque está más seco.
Esto explica dos cosas que nos cuentan muchos clientes. La primera, que el vecino con césped artificial o con grava no tiene problemas. La segunda, que los ataques se concentran al final del verano y en otoño, cuando las larvas están grandes y cerca de la superficie.
Antes de nada: comprueba si tienes larvas
Corta con una pala un cuadrado de césped de un palmo por un palmo, en una zona que el jabalí no haya tocado, y levántalo. Si ves varias larvas blancas en forma de C, ya sabes qué atrae a los animales. Una pradera con muchas larvas también da otra pista antes del ataque: manchas amarillas que se arrancan con la mano como una alfombra, porque no les quedan raíces.
Si hay larvas, el tratamiento con nematodos entomopatógenos es lo que mejor resultado nos da sin química agresiva. Se aplican disueltos en agua con el suelo húmedo y la temperatura todavía templada; en Sant Cugat, septiembre y primeros de octubre son buen momento. No hace efecto de un día para otro, pero reduce lo que el jabalí viene a buscar.
Cierres: lo único que frena de verdad
Un jabalí adulto empuja, levanta y pasa por debajo. La valla de simple torsión clavada en la tierra no lo detiene: mete el hocico por abajo y la dobla. Lo que hemos visto funcionar:
- Malla electrosoldada o de nudo fijo, enterrada. Hay que doblar la parte inferior hacia fuera en forma de L, enterrada unos 30-40 cm, para que al escarbar se encuentre la malla. Es la solución más duradera.
- Pastor eléctrico de dos hilos, a unos 20 y 45 cm del suelo, por la parte exterior de la valla existente. Es más barato y se instala en un día, pero exige mantener limpia de hierba la línea para que no descargue, y en jardines con niños o perros hay que pensarlo bien.
- Revisar las puertas y los desagües. Muchas veces el cierre está bien y el animal entra por el hueco bajo la puerta de vehículos o por el paso de la riera. Un palmo de hueco le basta a un jabalí joven.
Como horquilla orientativa, una malla enterrada instalada puede costar entre 25 y 45 € por metro lineal según altura y terreno; un pastor eléctrico con su equipo sale bastante más barato para perímetros largos. Antes de hacer obra en un cierre comunitario o de linde, habla con la junta y con el vecino.
Lo que no funciona (aunque te lo vendan)
Hemos visto de todo en los jardines de la zona: pelo humano en bolsas, ultrasonidos, luces con sensor, orina de depredador embotellada, CDs colgados. Algunos asustan un par de noches; ninguno aguanta un mes. El jabalí aprende rápido que no pasa nada.
Y lo que empeora las cosas: dejar comida de perro o gato fuera, bolsas de basura en la acera la noche antes, fruta caída sin recoger o el compostador abierto. Dar de comer a los jabalíes, aunque sea «para que no rompan», los acostumbra a volver y a perder el miedo a las personas.
Cambios en el jardín que ayudan
No hace falta renunciar a la pradera, pero sí conviene quitar algunos incentivos:
- Regar menos veces y más profundo. Riegos cortos cada noche mantienen la capa superficial blanda y llena de larvas; espaciar el riego endurece la superficie. Si tienes riego automático, se puede reprogramar por zonas (lo explicamos en riego automático).
- Reducir la superficie de césped natural en las zonas pegadas al bosque. Una franja de grava, corteza o tapizantes duros junto a la valla hace de colchón.
- Césped artificial en la parte que da al monte. No tiene nada que ofrecer al jabalí. Es una decisión estética y de uso, no solo contra fauna; si te lo planteas, en césped artificial tienes pros y contras.
- Recoger bellotas y fruta caída en otoño, sobre todo bajo encinas y robles cercanos a la valla.
Cómo recuperar la pradera levantada
Si el destrozo es reciente, gran parte se salva. Recoloca los terrones con la hierba hacia arriba, pisa bien para que toquen tierra, tapa las juntas con una mezcla de tierra y arena, y resiembra las calvas. En septiembre y octubre el césped de clima templado que se usa en la zona agarra rápido. Lo que no tiene arreglo es resembrar y dejar las larvas: en tres semanas vuelven a entrar.
Cuándo no hace falta hacer nada
Si ha sido una sola visita, en una esquina, y al levantar el césped no encuentras larvas, puede que el animal estuviera de paso. Recoloca los terrones, revisa puertas y basura, y espera. No merece la pena hacer una obra de cierre por una noche.
Si ya van varias, en la visita revisamos el perímetro, miramos si hay larvas y te proponemos lo mínimo que funcione para tu parcela. Trabajamos en todas las zonas que dan a Collserola, como Valldoreix, Mira-sol o La Floresta.
Publicado el por el equipo de Jardinero Sant Cugat.